"Tomo mi paracaídas, y del borde de mi estrella en marcha, me lanzo a la atmósfera del último suspiro" Vicente Huidobro”. Vicente Huidobro

No es que muera de amor Fulano.

martes 24 de noviembre de 2009

GITANA DE OJOS AZABACHES...

Mujer de las mil caras,
mujer gitana,
mujer escrita,
mujer agonizante,
mujer enferma,
mujer dulce,
mujer inspiradora,
mujer que olvidá,
mujer fuerte,
mujer débil,
mujer oculta,
mujer grande,
mujer temblorosa,
mujer colérica,
mujer tierna,
mujer consentida,
mujer que teme,
mujer que mañana se incorpora de los lechos donde este,
mujer a la que le creo mucho,
en quién confio,
a quien adoro,
la gitana de los ojos azabaches.
Que no se deje caer en el vacío
porque será el vacío una víctima suya
no podes pisar la nada sin dejar ningún rastro
así es ella,
que aunque quiere pasar inadvertida por un mundo que aparentemente no le espera
termina por marcarlo,
lo deja pisao...
Esa es la mujer de los ojos azabaches.

viernes 20 de noviembre de 2009

Río Lamentable

Río lamentable
que has retornado a mi morada
Vete lejos donde ya no me este
porque perdida navego en tus mares desde mi infancia
creí haberte escapado
pero me ves aquí ondeando tus olas
esas que con mi llanto he construido sin deseo
aguas puras
aguas frías
aguas tibias y falsas
simples y vacías
aguas de mi llanto
aguas de la sequedad de mi llanto
del llanto que seco mis párpados
de los párpados húmedos que secaron mi alma
Río lamentable
por el que a tientas intento navegar
pero que termina siempre por extinguirme
y por ahogarme hasta el sosiego


jueves 12 de noviembre de 2009

Felicitad puta que te acostas sin recibir nada a cambio...

"He sospechado alguna vez que la unica
cosa sin misterio es la felicidad,
porque se justifica por sí sola".
Jorge Luis Borges



Un día te levantas con ganas de hacer las cosas bien, te pones el color de la corbata que jamás habías usado, te peinas para el lado izquierdo y seguramente te pones aquel sombrero que en antaño te quedaba tan bien, en pocas palabras, haces todo un proceso de renovación, botas las viejas camisas, incluso las que mas te gustan, y decidís que hoy será tu día, que todos tus putos fracasos van a ser dejados por los asfaltos que lanzarás a la mierda, todo lo que hasta ahora venía acongojando tu conciencia. No volves a pensar en aquello de lo que te arrepentís. Hasta dejas de tomar, decís que no vale la pena seguir ingiriendo licor y que pronto harás lo mismo con los cigarros, en cuanto al ¿café? sabes que te hace daño pero también pensas que algún día tal vez lo terminés dejando. Queres algo distinto para tu día y tenes la esperanza de que ese día que planeaste con tanta cautela y sigilo se alargue para el resto de tus días, porque estas totalmente decidido a caminar por otros rumbos, tantear otros terrenos. Tenes miedo, lo sentís calarte el corazón, porque no habías decidido jamás vencerte y correr en dirección opuesta a lo que siempre creíste ser.
Salís de tu cuarto, te volves a mirar al espejo y ves cosas que nunca habías notado en vos, un lunar que se había pasado desapercibido, una cana entre tu cabellera azabache y una sonrisa dibujada en tu rostro con la expresión mas sincera con la que uno se puede armar para salir al mundo y vencerlo.
Caminas, sin saber exactamente para donde, pero dejas que el ritmo de la vida y de las corrientes de viento te guíen, sentís el sabor amargo de un día soleado, ¡pero lo ves hermoso! como jamás lo habías visto, te preguntas si el mundo también había decidido vestirse de su mejor gala para salir hoy a recorrer las calles!, y te preguntas también si aquellas personas que caminan a tu alrededor y se chocan con vuestro cuerpo piensan lo mismo del color de la hierba y sienten el olor intenso del sol que cala el pavimento.

Mientras caminas con el calor a rastras, pensas que tu felicidad de la próxima hora consistirá en irte a tomar una gaseosa bastante fría, te haces consiente de la fácil accesibilidad de tu cometido y comienzas a concebir la repartición de felicidades que quieres darte, en tres o cuatro horas posiblemente, -lo crees- tu felicidad estará en irte alguna taberna y escuchar música, solamente escucharla, te prometes que en seis horas mas o menos, dejarás fluir una tristeza que tenías guardada entre los bolsillos y que harás todo lo posible por disfrutarla y homenajearla como es debido, en una hora importante de la tarde. Aseguras que de hoy en adelante no impedirás que tu melancolía se evaporé, no la dejaras castrarse y afrontarás todas las congojas que en algún momento quisiste beberte creyendo que tomabas alcohol.

Tenes miedo, a tientas sentís que lo que estas pensando y haciendo por vos es inútil, que mañana todo seguirá siendo igual y pensas en lo patético que te ves con esa sonrisita estúpida que crees tienen las personas que piensan ser "felices". Fuiste un nihilista perdido, no miraste jamás mas allá de lo que siempre percibieron tus ojos, y aceptaste resignadamente toda demanda que te hacia el mundo, creías ser fuerte, pero la verdad era que siempre esperaste mas, no lo aceptaste jamás, pero sabías que así era. Fuiste un Werther descarriado, la encarnación de ese último romántico que caminaba por las calles buscando doncellas que rescatar, pero no dijiste nada, nadie lo sabía. Y cuantas veces te lanzaste desde puentes de gran altura, y fuiste acribillado por las manos deleitosas de tu amor. Pero no decías nada, solo guardabas silencio y dentro de ti, te sentías miserable por esperar algo que nunca llegaría.

Y hoy estabas ahí, recorriendo caminos inciertos, mirando tu vida como no había sido contemplada, lo mejor de todo, no esperabas nada. Tomaste tu gaseosa, fuiste aquella taberna y hasta larga la noche estuviste solo, contemplando la "felicidad" ajena. Algo había cambiado, estabas triste y sin embargo no querías correr contra ella, solo la dejaste hablar, silenciosamente tu nostalgia recorría todo el sitio, y hablabas sin decir una palabra.-Los solitarios hablamos por nuestro silencio- pensaste, y seguías hablando sin decir palabra alguna, mientras el tiempo pasaba y la noche caía sobre tus hombros.
Ya no tenías miedo, la serenidad había aparecido, y te sentías apacible en tu tristeza, siempre quisiste llegar hasta ese estado, y hoy lo habías logrado, no te engañabas, la felicidad es una mentira que uno nunca termina por creerse y así lo creías hoy, no eras feliz y tu día no era distinto al resto de los demás días que habían pasado, ¡lo sabías! pero la ilusión había traído la serenidad, y pensaste en el engaño furtivo que habías experimentado y también en todos los que habían pasado por tu vida. Te enteras por fin del gran misterio, los engaños provenían de la misma fuente y toda felicidad era la misma gran mentira del mundo.

Viernes, 06 de Noviembre

"Este piano esta roto, pero sigue cantando, ¿lo oyes?" La Teta Asustada - Claudia Llosa


Me he levantado con ganas de quitarme los cables de encima que me impidieron dormir durante la noche, la incomodidad de ese aparato sumado al malestar permanente en mi pecho me provocan astió, ganas de mandar todo a la mierda, me siento vieja con tan solo 20 años, hago malas caras y una depresión que había estado oculta durante mucho tiempo reaparece, esta inmovilidad y quietud me han traído viejos recuerdos, imágenes subyacen al encuentro de mis ganas de salir y el impedimento que mi propio cuerpo pone en entredicho. ¡Si! quiero fumarme un cigarrillo, tambien quiero salir caminando como antes, elevada, abstraída por unas calles que no existen en mi travesía de casa al sueño. Pero ahora estoy sentada frente a este computador, maldiciendome, maldiciendo, con ganas de correr pero sintiendo cansansio, como si llevara noches enteras corriendo detras de algo, como si literalmente hubiese salido en busqueda desesperada de algo de mi que había perdido, y salí a buscarlo, pero no lo encontre.Me quedó con la sensación en el pecho y en mi fatiga, de que esa busqueda se dió, ahora pago los platos rotos, es ahora cuando tomarse una copa de agua podría terminar refrescando este calor incierto de mi sed que no fue saciada.
Es verdad que tan solo han pasado unos cuantos días, yo lo sé, pero son días perdidos, horas muertas, eternas en el itinerario de mi calendario sin límites. Pero nada puedo hacer al respecto, no son unos examenes, ni unos resultados los que me tienen en esta disyuntiva ausencia de mis quereres matutinos, es esta exaltación, el cansancio y la debilidad de no querer levantarme de la cama. Estoy ahí, tendida sobre un aposento con ganas de pararme y hacer cantidad de cosas pendientes, pero no puedo, algo me lo impide, solo puedo pensar, llenarme de ideas vagas, de recuerdos lastimeros que retoman mi memoria, ¿para que? ¿porque regresan si habían partido?, es que empiezo a vislumbrar la tristeza a lo lejos, la veo llegar y acostarse conmigo en la cama, la veo hablarme y me rehuso en principio a escucharla, pero ella no tiene escrupulos, ni tapujos, solo quiere ser oída e insiste en arrastrarme con ella, a que la oíga, a que la deje entrar después de llevar tanto tiempo ausente...
Le digo que No, pero cuando cierro los ojos la tengo encima de mi, ya no puedo evitar su presencia, es pesada y mi cuerpo es débil.

lunes 9 de noviembre de 2009

Cuando todo duerama te robaré un color...
Quedate hasta el día,
Regresa a estos confines perdidos
con ausencias perpetuaas,
con puestas de sol ficticias
escritas en los murales del cielo
No partás de este territorio seco
Entre las alamedas con sed se hallan líquidos pasados
reservas naturales guardadas bajo la sombra de un abrazo
de un refugio donde aposentarse
Esucha, oye el silencio
escuchame que te habló
soy el silencio,
soy también el viento que acaricia prudentemente tu blusa derramada
la gota de agua que ha bebido de tu seno al caer
Soy el alacrán que te ha envenenado
soy ese veneno que te recorre por la sangre
Mírame que estoy bailando entre tus venas
Sienteme que soy yo quién te esta matando
Pero no te vayas, mujer,
quedate despierta en la espera de la muerte que te llega próxima,
porque seré esa mano que recibas del otro lado
seré yo quién te reciba en el estiercol de la nada
Pero no te vayas damicela,
este paraíso perdido aún florece
aunque las penas le hayan imprimido azufre al agua que bebías
No te quemarás,
o te quemarás en mi fuego
¡si quieres!
podré ser esa llama que te encienda
por la que te lanzarás a gemir en la oscuridad de la noche
también podré ser tu gemido
¡si quieres!
y el eco que retumbe sobre los asfaltos de la tierra.

domingo 8 de noviembre de 2009

Pensé...y...dolió

Pensé...
Deje que la melancolía se me sentara
al lado
y no pude callarla
me habló, me hizo recordar
dolió,
pensé...
la vi con otra mujer
la vi besando a otra
la vi sonriendo a otra
la vi tocando a otra
la vi enamorada de otra
y dolió
...simplemente y llanamente
dolió
y...
pensé.

jueves 1 de octubre de 2009

A la espera

Ella,
ella no había ido al encuentro con su destino
su prometido le esperaba ahí en el aposento ceremonial
la desnudes de su cuerpo era la muestra de su entrega absoluta
pero ella,
ella le veía de lejos mirandose al espejo
ahí lo tenía enfrente,
lo besaba, lo miraba fijamente a los ojos
y le prometía amarlo por siempre,
solamente ahí, entre sus ojos y el espejo que tenía entre sus manos
la realidad era esa que ella era capaz de pintar sobre su reflejo
Mientras el seguia esperando su llegada
ella ya se le había entregado en cuerpo y alma.

jueves 24 de septiembre de 2009







Triste se hallan los anhelos de ti
que ya nada buscan
mis ojos no te miran
buscando no encontrar tu rastro
¿hace cuánto niña que no me ves mirandote?
¿Lo has notado acaso?
¿o has dejado que la resignación se nos cuele
compensando la desesperanza?

Algo símilar sucede conmigo
porque acabo de notar que hace mucho
que no me miras...

sábado 29 de agosto de 2009

Ya nada es como antaño


"O meu sentimento é cinza
Da minha imaginaçao,
E eu deixo cair a cinza
No cinzeiro da Razao"
Fernando Pessoa


Me he quedado en huesos
y no soy mas que un andamio
sin espuela

Se han derretido los metales
y es esta sangre envenenada que los recorre
oxidando el tiempo perdido


Se me han caído los cabellos
y este vacio me persigue ocupando las ausencias
nada es como antaño
el azabache ha perdido su deslumbrante resplandor


Las palabras ya no salen de su aposento
el viento recoge hojas marchitas en verano
el invierno se quedo floreciendo penas
y los días son solo reminiscencias de la nostalgia

Ya nada es como antaño
la neblina ha ensombrecido mis pupilas
el otoño ha perdido su primavera
como perdida estoy en el umbral de mi reflejo


viernes 31 de julio de 2009

Poema 23 - Kalikomio

Bueno, aquí les dejo un video que grabamos unos amigos y yo hace poco...
Espero les guste.

KALIKOMIO

Inevitable - Cortometraje de Mario Viñuela

sábado 27 de junio de 2009

A La Gitana


Ella la de ojos azabaches

que corre detrás del viento

la veo pasar y sonrío

le saludo de lejos y ya se ha ido

navegando va por las corrientes

de su ser,

su no ser,

finge que va

pero mentiras que esta viniendo

vuelve la mujer de ojos azabaches

que no es, porque juega a que es otra

otra que no vuela con el viento

otra que danza en las llamas del tiempo

para jurarle a la inmensidad

que no es ella

que la de ojos azabaches ya ha partido

obsesionada va con sus delirios

esos antagónicos que le recuerdan ¡si!

soñar tiene su precio

la fantasía limita con el sufrir errante de quién ve

colores en las palabras,

y la sinfonía de los olores

le reenumera el olor musical de los aromas fríos y húmedos

ella que ahora no es una

que se desdobló para ser otra

caminando van una por acá otra por allá

y yo sigo sonriendo

mientras las veo pasar

cada una en su propio horizonte

mientras una le dice a los demás

¡hey! esa de allá no es

esta es la que soy

que la que soy no puede ser ella

y que se rían

y que me digan que mi actuación es única

y muy genial.



martes 26 de mayo de 2009


Federico García Lorca
(Elegía a Doña Juana la Loca)


Eras una paloma con alma gigantesca
cuyo nido fue sangre del suelo castellano,
derramaste tu fuego sobre un cáliz de nieve
y al querer alentarlo tus alas se troncharon.



Voy a salir corriendo de mí
para regresar fetalmente al vacio

Si volará hacia otro lugar
arrastraría la angustia como equipaje

Donde me pierda
me encontrare de nuevo en desgracia

De nuevo ese deseo aniquilante
para dejar de sentir

feto, feto, feto...
Que quiero volver a la nada
mi madre errante me busca
y yo que quiero volar

Que ingratitud madre
que deseo retornar a ti
sentir como sientes
pensar como piensas

Alimenta mi hambre madre
que tengo frío...

Cubreme con tu sangre
dame vida
y nunca dejes que me vaya

Rompe la fuente de mi llanto
madre
no me dejes salir del aposento de tu piel...

Tenme ahí contigo
en la nada
en la seguridad de una caricia protegida
en la barrera que existe entre ti y el mundo.




martes 5 de mayo de 2009

Respuesta al poema Las Alas de Delmira Agustini





Como las alas de ícaro que se desvanecieron en el fulminante ardor del Sol,
en particulas se vinieron a bajo las ilusiones, los deseos, las añoranzas de lo imposible.
Alas conocedoras de universos extintos
agonizantes quedaron en el crepusculo incierto de lo terreno y mundano.
Alas que recordarón que traspasar los límites de lo tangible
era una bella manera de morir.
Exhaustas y colericas
las plumas danzaron en el porvenir de los pies errantes
y ella se dijo
¡Y no siento mis alas!
Las perdiste
Le respondí confundida
¿Que paso con el vuelo?
¿Porque caer entre malezas estando ya en las puertas de lo infimo?

Sublime es tu vuelo, delmira,
que en la caricia de mis ojos con el papel
volarás y caerás...
eternamente.

“Ella era la pequeña ventanita, el minúsculo agujero luminoso en mi sombría cueva de angustia. Era la de redención, el camino de la liberación. Ella tenía que enseñarme a vivir o a morir; ella, con su mano segura y bonita, tenía que tocar mi corazón entumecido, para que al contacto de la vida floreciera o se deshiciese en cenizas.”

Dolores - Soledad Acosta

Dolores - Soledad Acosta
“Yo estaba muy triste entonces: el corazón humano, sin exceptuar el mío, me parecía tan pequeño, variable e indigno, bien que en lo íntimo de él guardase el recuerdo de la mujer que amé como un ángel, pero que se había convertido para mí en un ser débil, fútil, y fácilmente llevado por la voluntad ajena. A veces la conciencia me acusaba de haber cambiado yo también. Era cierto, pero no había empezado a sentirme indiferente sino cuando advertí en ella despego. Su silencio y sus vacilaciones durante nuestra separación me la habían mostrado bajo otra luz, y el antiguo ideal había desaparecido para mí"

De las tardes-Fernando Delgadillo

De las tardes-Fernando Delgadillo
Si te tuviera una tarde para abrevarme en la voz, murmurante de tus fuentes una tarde para dos. Una tarde para siempre por las tardes que no estás, por las tardes que no han sido, y por las que ya no te vas. Quién te tuviera una tarde para andante recorrer las veredas, los atajos en los campos de tu piel, recorriendo amante valles, lomas, cauces de agua y flor, conquistando tus llanuras. toda una puesta de sol.

Herida - Rimbaud

Herida - Rimbaud
“He sufrido mucho y llorado mucho…He luchado contra todas las adversidades, y luego he reflexionado; he mirado claramente a mi alrededor y luego me he convencido, me he convencido claramente, de que cada uno de nosotros tiene en el corazón una llaga más o menos profunda”

La despedida-Fito Paez

La despedida-Fito Paez
Sabe amargo el licor, de las cosas queridas, se acabó lo mejor, quién nos quita esta herida, tu me pierdes a mí yo te doy por perdida, es la hora de huir, la despedida, la despedida ...

Ms Dalloway - Virginia Woolf

Ms Dalloway - Virginia Woolf
“Con todo, en algunas ocasiones era incapaz de resistirse al encanto de una mujer, no de una niña, de una mujer confesándole, como hacían a menudo, un mal paso, una locura. Y ya fuera por compasión, o por su belleza, o porque ella era mayor, o por alguna contingencia – como un leve aroma, o un violín en la casa de al lado (tan extraño era el poder del sonido de algunos momentos), ella sentía sin lugar a dudas, lo que los hombres sienten. Sólo por un instante; pero era suficiente. Era una revelación súbita, una especie de excitación, como un sofoco, que tratabas de contener, pero conforme se extendía no te quedaba más remedio que entregarte a temblar y sentías que el mundo se te acercaba, hinchando con un significado sorprendente, con una especie de pasión que te llevaba al éxtasis, porque estallaba por la piel y brotaba y fluí a como un inmenso alivio por fisuras y llagas. Y entonces, en ese preciso momento, había tenido una iluminación. La luz de una cerilla en una flor de azafrán; un significado interior que casi llegaba a verbalizarse. Pero la presión se retiraba; lo duro se volvía blando; el momento había terminado”.

L. Durrell - Justine

L. Durrell - Justine
“Con su partida, la ciudad se convirtió para él en algo extraño que consumía sus nervios- escribe Arnauti. Cada vez que su recuerdo asomaba en alguna esquina familiar, volvía a nacer instantáneamente, llena de vida, superponiéndose a todos los ojos y manos de las calles y las plazas. Antiguas conversaciones brincaban para herirlo de lleno en las mesas de los cafés donde alguna vez se habían sentado, mirándose en los ojos como Leopardos. A veces ella se le aparecía algunos pasos adelante, en la callejuela sombría. Se detenía para ajustar la correa de una sandalia, y él llegaba a su lado con el corazón saltándole en el pecho, para encontrarse con otra mujer. Algunas puertas parecían estar esperando su aparición. Él se apostaba cerca, y las miraba obstinadamente. Otras veces lo dominaba la irresistible convicción de que ella estaba a punto de llegar en un tren determinado; corría a la estación y se abría paso entre la muchedumbre, como quién vadea un paso. O bien se sentaba en la sofocante sala de espera del aeródromo, pasaba medianoche, observando las llegadas y salidas, por si ella es tuviera a punto de darle una sorpresa. Era así como dominaba su imaginación y le enseñaba la debilidad de la mera inteligencia, y él arrastraba consigo la conciencia de su pesada compañía, como a un niño muerto del que no nos decidimos a separarnos”