"Mi padre dijo una vez: si quieres ver el alma de alguien, tienes que conocer sus sueños. Asì sentiràs compasiòn por aquellos que estàn peor que tù". Arizona Dream - Emir Kusturika

sábado, 23 de enero de 2010

Yo elegí vivir entre las páginas de un libro
y ser la tinta derramada entre los dedos
en un día caluroso

Ser ese veneno que se consume entre los días etereos
pero en un sin fin de amaneceres
no en vano
la nada se sienta a tomar café con mis penas
le comparto el silencio
le regalo versos pálidos, cólericos, ausentes y amantes
¡como quisiera enamorar el vacío!
llenarlo de caricias tristes
siendo la tristeza la caricia mas fina
pero esta
se complace tan solo con dejarme inerme
con las motivaciones hecha trizas
con la misma dulce lisonja
y es este cuerpo quién la recibe como por vez primera
la olvida para recordarla al siguiente paso
mientras camino en su compañía
pienso con tinta verde sobre los riachuelos
me enamora ella con la candindez de sus manos
me brinda un beso atravezando finamente mi epidermiz
veo el rocío que surge de su herida
la sangre se derrama
pero no es sangre
es tinta verde
tinta roja, azul, violeta...

3 comentarios:

Nuevos Cielos dijo...

Pensar que somos palabras. Que nuestra sangre es tinta de colores. Que escribimos en el libro de la vida. Cada día en una página distinta.

A veces pasamos en vano, dejando páginas en blanco. En ocasiones somos un poema. Por instantes nos convertimos en impulsos eléctricos decodificados, que se transforman en grafemas inteligibles. Nos hacemos entonces literales, no necesariamente comprensibles.

Pero desconocemos el origen y el final de las palabras. El sentido profundo y misterioso que nos lleva a pronunciarlas. Las conexiones internas que nos preceden en el habla.

Cientos y miles de palabras dichas. Vibraciones que se esparcen y se difunden en el aire como migas gretelianas.

Carecemos de un camino trazado en nuestros pensamientos. No hay ruta por seguir ni forma alguna de regreso. Estamos a la deriva, con las venas abiertas y expuestas, compartiendo la plenitud de la soledad, el silencio de nuestro corazón y la angustia de existir.

LoboEstepario dijo...

Muchas gracias por tu comentario...me gusto leerlo, fuè una creaciòn mas, un poema mas en la lista de los motivos...de las razones pork las que escribir vale, aunque se nos manchen los ojos y las manos.

Nuevos Cielos dijo...

Gracias por tu respuesta...

Hoy pienso que es trascendental encontrar motivos para seguir escribiendo, porque la escritura es una de las principales razones para seguir viviendo... también lo son la posibilidad de leer y de ser leido por otros.

Destino - Salvador Dalí y Walt Disney


“Ella era la pequeña ventanita, el minúsculo agujero luminoso en mi sombría cueva de angustia. Era la de redención, el camino de la liberación. Ella tenía que enseñarme a vivir o a morir; ella, con su mano segura y bonita, tenía que tocar mi corazón entumecido, para que al contacto de la vida floreciera o se deshiciese en cenizas.”

Dolores - Soledad Acosta

Dolores - Soledad Acosta
“Yo estaba muy triste entonces: el corazón humano, sin exceptuar el mío, me parecía tan pequeño, variable e indigno, bien que en lo íntimo de él guardase el recuerdo de la mujer que amé como un ángel, pero que se había convertido para mí en un ser débil, fútil, y fácilmente llevado por la voluntad ajena. A veces la conciencia me acusaba de haber cambiado yo también. Era cierto, pero no había empezado a sentirme indiferente sino cuando advertí en ella despego. Su silencio y sus vacilaciones durante nuestra separación me la habían mostrado bajo otra luz, y el antiguo ideal había desaparecido para mí"

De las tardes-Fernando Delgadillo

De las tardes-Fernando Delgadillo
Si te tuviera una tarde para abrevarme en la voz, murmurante de tus fuentes una tarde para dos. Una tarde para siempre por las tardes que no estás, por las tardes que no han sido, y por las que ya no te vas. Quién te tuviera una tarde para andante recorrer las veredas, los atajos en los campos de tu piel, recorriendo amante valles, lomas, cauces de agua y flor, conquistando tus llanuras. toda una puesta de sol.

Herida - Rimbaud

Herida - Rimbaud
“Era la forma que revestía un amor ávido de exceder el límite de las cosas y, sin embargo, ¿cuántas veces alcanzamos momentos de felicidad irrealizables, noches estrelladas, arroyuelos que transcurren?: en el bosque de Lyon, ya en la noche, ella caminaba en silencio... sentía cómo mi destino caminaba a mi lado... Es imposible expresar con una sola frase la posibilidad que tenía de reconocerla: también soy incapaz de expresar su belleza, belleza imperfecta, móvil imagen de un destino ardiente y tenue. La fulgurante transparencia de esas noches es también inefable”. Bataille

La despedida-Fito Paez

La despedida-Fito Paez
Sabe amargo el licor, de las cosas queridas, se acabó lo mejor, quién nos quita esta herida, tu me pierdes a mí yo te doy por perdida, es la hora de huir, la despedida, la despedida ...

Ms Dalloway - Virginia Woolf

Ms Dalloway - Virginia Woolf
“Con todo, en algunas ocasiones era incapaz de resistirse al encanto de una mujer, no de una niña, de una mujer confesándole, como hacían a menudo, un mal paso, una locura. Y ya fuera por compasión, o por su belleza, o porque ella era mayor, o por alguna contingencia – como un leve aroma, o un violín en la casa de al lado (tan extraño era el poder del sonido de algunos momentos), ella sentía sin lugar a dudas, lo que los hombres sienten. Sólo por un instante; pero era suficiente. Era una revelación súbita, una especie de excitación, como un sofoco, que tratabas de contener, pero conforme se extendía no te quedaba más remedio que entregarte a temblar y sentías que el mundo se te acercaba, hinchando con un significado sorprendente, con una especie de pasión que te llevaba al éxtasis, porque estallaba por la piel y brotaba y fluí a como un inmenso alivio por fisuras y llagas. Y entonces, en ese preciso momento, había tenido una iluminación. La luz de una cerilla en una flor de azafrán; un significado interior que casi llegaba a verbalizarse. Pero la presión se retiraba; lo duro se volvía blando; el momento había terminado”.

Jose Luis Guerin - Las mujeres que no conocemos

Jose Luis Guerin - Las mujeres que no conocemos
"Vislumbraba uno de esos seres que a través de su rostro especial nos anuncia la posibilidad de una felicidad nueva. Cuando es especial, la belleza multiplica las promesas de felicidad. Cada ser es como un ideal aún desconocido que se abre a nosotros. Y ver pasar un rostro deseable que no conocíamos nos abre nuevas vidas que deseamos vivir. Desaparecen a la vuelta de la esquina, pero esperamos volver a verlos, nos quedamos con la idea de que hay más vidas por vivir de las que pensamos, lo que da más valor a nuestra persona. Un nuevo rostro que ha pasado es como el encanto de un nuevo lugar que nos ha revelado un libro. [...] Qué importa si no partimos, sabemos que existe, tenemos una razón más para vivir. Así miraba por la ventana para ver que la realidad y la posibilidad de vida que sentía junto a mí a cada hora contenían innumerables posibilidades diferentes de felicidad [...]Por desgracia no conoceremos todas las felicidades [...]Al menos nos dan nuevas razones para vivir." Fuente Deeegie - Marcel Proust